¿Quién sostiene el telón? Reflexiones sobre empleabilidad y vocación teatral
Según las últimas cifras del Mineduc, Teatro es la carrera con peor empleabilidad al primer año de egresar, 24,4% (esdecir, 1 de cada 4 egresados puede efectivamente trabajar como actor/actriz.

¿Qué pasa a la base de esta triste discrepancia?
Por un lado, la formación teatral debería incluir gestión de proyectos, herramientas de producción e incluso marketing, para poder darle valor a la oferta teatral en estos tiempos.
Pero por otro, es cierto que hace falta apoyo de entidades públicas, por ejemplo, municipalidades. ¿Cuánto nos ayudaría contar con un espacio de ensayo y de representación (arrendado a bajo costo o canjeado por funciones)? O bien, algún lugar que pueda reconvertirse y aprovecharse para estos efectos.
Suele decirse que la gente ya no tiene interés ni valora el arte. Esa frase es verdad, pero a medias, ya que también es responsabilidad de las Compañías generar ese interés y atraer a la gente al teatro. Si les gustó la obra la primera vez, es probable que vuelvan a ir a verte.
En fin, el teatro es un trabajo en equipo frágil, de procesos largos y satisfacciones cortas, caro y desgastante. Pero aquí seguimos avanzando, porque este arte tiene eso de misterioso y trascendente que una vez que te atrapa, dicen, ya no te suelta más.
Aunque la empleabilidad sea baja, la vocación es alta.